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  • Quinto Básico en salida a retiro con sus profesoras.
  • Vista Colegio desde Calle Mallinckrodt
  • Niña haciendo sus tareas.
  • Vista Colegio Patio Central
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Serie Pichintún: Una niña migrante

Compartimos la  experiencia de Luisa Valencia estudiante de 6° "C" quien participó en el programa de  televisión  Pichintún de CNTV en apoyo a la integración de estudiantes extranjeros a colegios chilenos para hacer una sociedad más inclusiva y respetuosa.  La creadora de la serie Pichintún es una ex-alumna de nuestro Colegio: Karen Garib.

Ver aquí el capítulo

Corría el año 1879 cuando fueron llamadas las Hermanas de la Caridad Cristiana Hijas de la
Bienaventurada Virgen María a Santiago para hacerse cargo de la Casa Purísima, ubicado en calle
Bellavista con Purísima. Pronto fueron trasladadas a esta casa unas 56 niñas huérfanas del Asilo
Nazaret.
En Abril de ese mismo año se inició la Guerra del Pacífico entre Chile y la Confederación Perú Boliviana.
En el nuevo establecimiento se recibieron a las huérfanas de los militares, en total 90 niñas: 30 hijas de
Oficiales y 60 de soldados.
La Madre Paulina llegó a Chile en Noviembre a la ciudad de Ancud y de ahí realizó visitas a las Casas ya
fundadas. A Santiago llega en Febrero de 1880, fue recibida en la estación por una inmensa multitud de
Damas de la sociedad santiaguina, también el Plenipotenciario de Alemania Sr. Von Jülich y su esposa y
otras personalidades habían acudido a darle la bienvenida. Al llegar los coches a la Purísima se abrieron
las puertas de la iglesia y el Sr. Capellán Monseñor Ramón Ángel Jara recibió la ilustre Viajera dándole la
bendición. Las niñas abrían filas y arrojaban flores a su paso mientras una banda de músico tocaba una
marcha.
Así llego hasta el prebisterio donde se habían colocado los asientos y Monseñor Jara saludó con un
elocuentísimo discurso a la madre fundadora. Quince días permaneció la Madre Paulina en Santiago.
Aprovechando la presencia de la Madre Paulina el ilustrísimo Obispo Don Joaquín Larraín Gandarillas,
entregó los documentos por los cuales la Purísima quedaba como propiedad de la Congregación,
mientras ésta permaneciera en Santiago.
La reverenda Madre parte de Chile muy impresionada por el carácter noble y valiente de los chilenos,
admirando su generosidad y hospitalidad para con los pobres, sintiéndose feliz al dejar a sus hijas en una
esfera de actividad propicia.
Como el número de niñas aumento extremadamente las Superioras de la Congregación pensaron en la
fundación de una segunda casa en la capital. En consecuencia adquirieron en la misma calle de
Bellavista, una espaciosa quinta denominada “Los Castaños” ubicada a los pies del Cerro San Cristóbal,
como lo deseara Madre Paulina. Allí se edificó el gran Colegio: María Inmaculada. En 1894 se
trasladaron las alumnas de la primera sección de la casa de Purísima a este colegio, donde continuaron
su educación, en unión de otras señoritas de la sociedad santiaguina. El 1º de Marzo de 1894 se
iniciaron las clases y la primera misa se celebró el 14 de Marzo. Para nuestra fundadora la Beata Madre
Paulina von Mallinckrodt fue siempre primordial tener la certeza absoluta de la presencia Eucarística
antes de dar comienzo a cualquier actividad o fundación. De ahí la herencia de amor y veneración
especial a Jesús Eucaristía que ella nos legó con su carisma.
Durante los primeros años el Colegio sólo era internado, su número fluctuaba entre 150 y 200 niñas. En
1927 se transformó el Colegio en Liceo y comenzó a tener alumnas mediopupilas y externas. Este se

modernizó grandemente, edificándose nuevos pabellones para salas de clases y estudio, espaciosos

comedores, un gimnasio, patio de juego y partes de le extensa quinta fue destinada a juegos deportivos.
Hasta 1955 el colegio contaba con un gran número de internas, la mayoría procedente de los
alrededores, pero también había unas cuantas que impulsadas por la necesidad de seguir estudios
superiores, provenían de familias alemanas radicadas en el Sur. Con el progreso y los medios de
locomoción, el internado no fue necesario. El Plan de estudios, antiguamente, contenía diversas
posibilidades de desarrollar la personalidad de la alumnas con asignaturas como catecismo, aritmética,
cosmografía, caligrafía, estilo, literatura, gramática, historia, idiomas, dibujo, pintura, letras de adorno,
labores, piano, violín, cítara, canto, etc.
Originalmente el principal objetivo era que las niñas adquirieron cierto grado de cultura, aprendieron
idiomas, artes y pudieron desenvolverse en la sociedad y en sus propios hogares.
Actualmente el Colegio María Inmaculada tiene variadas, actividades extra programáticas como, coro,
gimnasia rítmica, artística, atletismo, voleibol, etc. Hoy día contamos con alrededor de 1.000 alumnas
con jornada escolar completa.
En estos años trascurridos el Colegio como la Congregación, han tenido una meta, servir a la Iglesia y a la
Patria, en las jóvenes y niñas confiadas a ellas. Son muchas las generaciones que han pasado por este
colegio y que han respirado la espiritualidad Eucarística Mariana que fortalece los valores humanos,
cristianos y sociales.
Adelante con Valor como dice nuestro himno seguiremos bajo el alero de la Inmaculada, formando
mujeres cristianas que en el futuro engrandecerán nuestra Patria y nuestra sociedad.